El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha anunciado un plan para reducir las emisiones de CO2. Según este plan, para 2016 todos los coches que se fabriquen en EE.UU. deberán consumir un promedio de 6,6 litros/100 kilómetros. Esto ahorraría unos 1800 barriles de petróleo. Al anunciar este proyecto, el presidente norteamericano lo ha calificado de "acuerdo histórico" que ayudará a EE.UU. a "romper su dependencia del petróleo". Asimismo, afirmó que "en el pasado, un acuerdo como este habría sido considerado imposible".
Por su parte, grandes empresas estadounidenses o de gran peso en ese mercado, como General Motors o Toyota, apoyan el plan.
Este anuncio cobra gran importancia si tenemos en cuenta la tradición automovilística estadounidense. Los coches americanos han tenido siempre fama de gastones y contaminantes (EE.UU. representa la cuarta parte de la demanda mundial de petróleo), debido a que suelen montar motores grandes y de alta cilindrada, por lo que el hecho de que este plan se dé en Estados Unidos le da aún más importancia.
que paridas ponesss! jaja
ResponderEliminar